17/6/11

Perspectivas

Hoy ha sido un día de charlas. Charlas productivas en todos los sentidos, pero también charlas interesantes. Aunque el tema de conversación haya sido, en general, el futuro, las situaciones me han hecho viajar un poco en el pasado. Como cuando en esa etapa anterior a la adolescencia vas con un grupo de gente mayor que tú y te sientes, en cierta manera y quizás injustificadamente, mejor.

Como digo, se ha hablado de futuro. En un mundo tal como se nos presenta hoy en día, la coyuntura económica no augura grandes piruetas ni artificios. Así pues, las perspectivas se podrían prever agoreras. Los recortes hacen que haya menos dinero en becas, menos dinero en proyectos para un grupo cada vez mayor de investigadores.

Empezar siempre es duro. Es el caso de las nanocomunicaciones, un tema que nuevo (nuevísimo más bien), que casi no tiene cimientos y que hay que crearlo casi todo. De aquí que en una universidad de prestigio, un grupo de gente que se está iniciando en el tema no tenga presupuesto en sí para hacer nada. De hecho, y no lo contéis a nadie, muchas veces en estos casos se invierte dinero destinado a otras áreas en una especie de préstamo a fondo perdido.

Por otro lado, lo bueno de las nanocomunicaciones es también precisamente que es un tema nuevo. Está todo por hacer, y la gente se lo suele tomar como un reto aunque no tengas muchas cornisas en las que apoyarte: puedes esforzarte mucho y acabar sin nada. O puedes esforzarte mucho con perspectivas a un tema que tiene un futuro impresionante (como están haciendo muchos a mi alrededor). Mi advisor decía hoy con razón, y siendo aún treintañero: muchos tenemos tema para llegar a la jubilación.

Todo por ver, todo por hacer

Aquí en el grupo N3Cat se estudian las nanocomunicaciones desde dos vertientes distintas. Se cree que las nanomáquinas se pueden comunicar de dos maneras diferentes según la aplicación en la que se enmarque, el alcance, y otros aspectos.


10/6/11

Valentía para equivocarse

Para celebrar que por fin me he terminado el libro que me regalaron por navidades (ya era hora) y que encarecidamente os recomiendo a todos vosotros, procederé a dejar por última vez una de las perlas que he podido leer:
Quizá no haya nada que ejemplifique mejor la naturaleza extraña, y con frecuencia accidental, de la ciencia química en sus primeros tiempos que un descubrimiento que hizo un alemán llamado Hennig Brand en 1675. Brand se conevenció de que podía destilarse oro de la orina humana (parece ser que la similitud de colorido fue un factor que influyó a esa conclusión). Reunió 50 cubos de orina humana y los tuvo varios meses en el sótano de su casa. Mediante diversos procesos misteriosos convirtió esa orina en una pasta tóxica y luego en una sustancia cérea y translúcida. Nada de eso produjo oro, claro está, pero sucedió una cosa extraña e interesante. Al cabo de un tiempo la sustancia empezó a brillar. Además, la exponerla al aire, rompía a arder en llamas espontáneamente con bastante frecuencia. Las posibilidades comerciales del nuevo material (que pronto pasó a llamarse fósforo, de las reices latinas y griega que significan “portador de luz”) no le pasaron desapercibidas a negocientes codiciosos, pero las dificultades de la manufactura del fósforo lo hacían demasiado costoso para que pudiera explotarse. Una onza de fósforo se vendía por 6 guineas (unos 440 euros en dinero de hoy), es decir, costaba más que el oro.
Bill Bryson"Una breve historia de casi todo" 

Es curioso como han sido varios los casos a lo largo de la historia en que de los errores y las casualidades aparezcan las oportunidades más increíbles. Quizás nos enseñe que no hay que tener miedo a equivocarse. Y, de forma quizás más escatológica, que hay que creer en lo que uno hace. Probablemente la gente pensó que Brand estaba loco por creer que podía convertir el orín en oro... pero él se aferró a su creencia.



Y... ¿venció?
Sergi

26/5/11

Publicado!

Señoras y señores, ya puedo decir con propiedad que alguna de mis aportaciones quedará para la posteridad: se ha publicado mi primer paper.

Fruto del trabajo que se hizo en Atlanta y resumen de la tesis de final de carrera, el paper titulado Automata Modeling of Quorum Sensing for Nanocommunication Networks por fin ve la luz. Saldrá en el segundo número de la revista científica NANOCOMNET de la editorial Elsevier, del que "casualmente" mi advisor en Atlanta es el editor jefe. Como es habitual, también puede encontrarse el artículo en la red. De hecho las revistas suelen vender artículos en formato pdf. De hecho ya sale listado en la web de la revista y se puede adquirir a 31.50$ (habitual, aunque las universidades suelen tener acceso gratuito).

Al ser revistas de editoriales bastante grandes, se toman mucha molestia en temas de derechos y pago de contenidos. Si no fuera así, os colgaría directamente el artículo tal cual sale en la revista. Pero como suele ser habitual en estos casos, si los autores quieren difundir su trabajo o no poner impedimentos para que el resto tenga acceso a ello, os dejo con lo que se suele llamar manuscript. Y como me gusta como queda al final, dejo también una captura del resultado final (espero que no se me enfaden en Elsevier).


Hacer algo por primera vez siempre es una experiencia especial. En este caso, preparar el paper con un formato determinado, realizar el envío, tratar con el editor para proponer cambios de última hora, ver como te aceptaban el artículo y luego te lo publicaban... es algo bonito. Aunque ya me han avisado: que no me piense que va a ser así siempre. Normalmente el proceso es más largo y costoso.


Se dice que tener alguna publicación ayuda a la hora de obtener las becas de doctorado. Espero que este sea el caso para las del año que viene. Aun así, hay algunas cosas más en el horno que espero también me ayuden en mi objetivo.

El tiempo dirá.
Sergi

19/5/11

Confiar en la nanotecnología

La tecnología es algo inherente y omnipresente en nuestro estilo de vida. De hecho, hemos llegado a depender tanto de ella que forma parte continuamente de nuestros pensamientos y actividades diarias. Dudo mucho que seamos capaces de imaginarnos un mundo en el que no podamos encender el portátil, conectarnos a una red y consultar nuestro correo electrónico mientras viajamos en tren a algunos cientos de kilómetros por hora. Yo soy el primero que no podría.

De todos modos, la tecnología introduce cambios a una velocidad vertiginosa, una velocidad la cual no tiene visos de disminuir sino aumentar en un futuro próximo. La nanotecnología avanza a pasos agigantados y la computación cuántica es algo que ya no parece de ciencia ficción, por ejemplo. Y debido a ello, muchas veces nos preguntamos si la sociedad será capaz de asimilar todos estos cambios. Seré más concreto; lo que deberíamos preguntarnos es qué fracción de la sociedad será capaz de seguir el ritmo y qué otra fracción se verá superada por este tsunami siempre dispuesto a engullirnos.

Bueno, quizás esta reflexión sea un tanto dramática. Si bien la tecnología es como una bola de nieve en constante crecimiento, siempre habrá quien esté dispuesto a montar barricadas para interceptarla. Me explico.

14/5/11

PhD Comics en Barcelona

Hay que creer en la casualidad. ¿Cómo es posible sino, que poco después de presentar en el blog los PhD Comics, el creador de dicha exitosa tira viniera a Barcelona por primera vez a hacer una charla, y que me invitara la pareja del chico que mi novia conoce porque van al mismo parque a pasear el perro?


El caso es que los planetas se alinearon caprichosamente y yo gustosamente acepté la invitación cósmica a asistir al evento. Me alegro de haberlo hecho, ya que considero que ha sido la hora mejor invertida a este tipo de cosas en bastante tiempo.

4/5/11

Crónica de un congreso anunciado

Cómo pasa el tiempo. Hace ya tres semanas que tuve una de esas experiencias de iniciación en algo que, si todo sale bien, debería hacerse habitual en los próximos años. Y si de verdad todo sale bien, algo que debería incluso llegar a aborrecer.


28/4/11

Pilas de papel

Andaba yo el otro día leyéndome un artículo que habla en general de los nanotubos de carbono, tema relativo al grafeno del que se habla en todas partes y se comenta tiene propiedades tan fantásticas y usos increíblemente variados y excepcionales. Precisamente el artículo dedica una gran parte de su extensión en presentar las múltiples aplicaciones, básicamente en el campo de la electrónica, que ofrecen dichos nanotubos.

Uso como material para pantallas táctiles (como film conductor), supercondensadores, conectores, sensores (por supuesto), componentes de pantallas planas, componentes en aparatos de rayos X o en microscopios de electrones, interruptores de escala nano, antenas convencionales y/u ópticas, para paneles solares flexibles, y para transistores. Como véis, las posiblidades son enormes.

Mi sorpresa vino al leer la parte en la que se habla de los nanotubos para la realización de nuevas baterías, más longevas y efectivas. Se dedicaba un pequeño párrafo a hablar de las "pilas de papel". Fruncí el ceño y volví a leer la frase. Estaba asombrado y a la vez bastante intrigado. ¿A qué se referirían?